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¿Soy menos español?


"PSOE y PP negocian que los emigrantes sólo puedan votar para el Senado"


Estimados señores del PP y del PSOE,

Les escribo esta breve carta para informarles de algo. Aunque tengan miedo de perder algún escaño aquí o allá no deberían plantear este tipo de propuestas porque: a) son un claro recorte de derechos para los que somos tan españoles como ustedes y b) les retratan como aves rapaces que confunden la democracia con el número de escaños o concejales.

Debo también informarles que gracias a medios como Internet o las ediciones digitales de los periódicos, los que vivimos fuera de España podemos seguir de cerca sus andanzas. Conocemos bastante bien la realidad política del país y podemos tener una opinión bastante bien formada sobre quién desearíamos que gobernase nuestro país. Sí, digo "nuestro" porque a pesar de que estemos fuera, nuestro pasaporte dice que somos españoles. Aunque en ocasiones como esta, nos avergoncemos de serlo.

Para finalizar, también quería comunicarles una última cosa. A los dirigentes del PP decirles que tenía muy claro que no iba a votarles así que esta argucia suya no hace más que reiterar mi opinión. Para los dirigentes del PSOE: fui antiguo votante suyo porque creí en el talante, en una manera diferente de hacer las cosas, pero en ocasiones como esta veo que es cierto lo que muchos dicen que no hay mucha diferencia con sus amigos populares. Así que hacen bien quitándome el voto porque lo utilizaría en su contra.

Estimadamente suyo,

Un español en Holanda.

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Renovando ilusiones

No puedo ocultar que estoy contento. Ya se me pasó el cabreo post-debate y voy renovando mi ilusión en el proyecto socialista que tan buenos frutos dió durante los primeros años de la pasada legislatura.
También estoy contento por el hecho de que Zapatero no haya conseguido una mayoría absoluta que podría suponer una perversa tentación. Fue la mayoría absoluta de la 2ª legislatura de Aznar la que trajo la crispación que hemos estado recogiendo hasta ahora. O mejor dicho, que seguiremos recogiendo de aquí en adelante.
Porque no nos engañemos: la estrategia de acoso y derribo del PP no ha fracasado. De hecho, el partido que lidera Rajoy ha obtenido más diputados que en 2004 por lo que no es descabellado pensar que se continúe en la misma línea. Se ha podido comprobar que el PP cuenta con unos votantes obstinados que les darán su apoyo hagan lo que hagan. Incluso si desprecian a esas víctimas que tanto dicen defender.
Ya les gustaría a formaciones como ERC o IU tener este tipo de votantes porque de ser así no habrían sufrido la debacle que han sufrido. Por ERC no siento ninguna pena pues está más que demostrado que es un partido bluff que tan pronto recibe el voto de castigo de los socialistas descontentos como es abandonado masivamente por sus ideas independentistas. Sin embargo, lo de IU sí me apena. He sido votante suyo en algunas de las últimas elecciones y en cierto modo, me siento responsable de su derrota electoral. Comparto muchas de sus ideas pero no estoy en sintonía con sus representantes. Creo en lo que dicen pero no porque salga de su boca. Espero que este varapalo les sirva para renovarse y renacer de entre los escombros del tsunami bipartidista al que tanto se refirió Llamazares justo antes de dimitir (gesto que le honra, por otra parte). Les debe quedar el consuelo de que no se puede caer más bajo.
¿Y ahora qué nos espera? Pues nada nuevo bajo el sol. Gobierno del PSOE con pactos puntuales con los nacionalistas, políticas sociales trufadas de alguna medida liberal para compensar y el PP dando cera hasta que a mediados de la legislatura se anuncie el sucesor/a. ¿Que quién será? No descarto la vuelta del Salvador si vienen mal dadas pero mi apuesta particular sería por la Hillary Clinton española. O sea de Guatemala a Guatepeor. Pero eso será dentro de mucho tiempo. Disfrutemos mientras dure lo bueno.

Fotografía tomada de El poso de la duda

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Estoy cabreado

Estoy cabreado porque sentí vergüenza ajena de la sucesión de improperios que se dirigieron ayer Rajoy y Zapatero.

Estoy cabreado porque Rajoy consiguió crisparme con sus mentiras y sus insultos.

Estoy cabreado porque Zapatero se dejó llevar por la estrategia barriobajera de Rajoy y no mencionó ni una sola propuesta en campos como la política internacional o el terrorismo, tanto nacional como internacional.

Estoy cabreado porque deberían haber estado representados el resto de partidos políticos para demostrarle al PP lo aislado que está.

Estoy cabreado porque todos dijeron haber ganado y yo no me sentí partícipe de ninguna de esas victorias.

Estoy cabreado porque con todas las cosas importantes que había para debatir y "que interesan de verdad a los ciudadanos" como diría Rajoy, se enzarzaron en chiquilladas como dirimir cuál fue exactamente la primera pregunta que Rajoy dirigió a Zapatero en el Congreso de los Diputados.

Estoy cabreado porque no existe una derecha en este país con la que merezca la pena discutir.

Estoy cabreado porque 9 ó 10 millones de personas seguirán votando al Partido Popular a pesar de lo ocurrido ayer y, aunque tengan todo el derecho de hacerlo, me parece una irresponsabilidad.

Estoy cabreado porque sea tan fácil atacar a los inmigrantes sabiendo que no podrán castigarte con su voto en contra.

Estoy cabreado porque el PP se cree que somos tontos y no nos acordamos de su lamentable labor de Gobierno, especialmente durante la legislatura con mayoría absoluta de Aznar. Quizá la niña diabólica de Rajoy no hubiese nacido, pero la totalidad de personas con derecho al voto en estas elecciones sí lo habíamos hecho y reconocemos en los primeros puestos de las listas populares a aquellos que perpetraron el Prestige, el YAK-42, Irak o la LOU, entre otras.

Estoy cabreado porque, para colmo de males, Rouco Varela vuelve a la primera línea de combate con lo que eso significa para los que somos ateos y nos jode que una institución que nos importan tan poco meta las narices en nuestras vidas.

Y sobre todo, estoy cabreado por estar cabreado porque no me gusta ser pesimista pero así es difícil que haya una verdadera democracia en España, por mucho que se les llene a muchos la boca al pronunciar esta palabra.

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Un claro ganador

Si os digo la verdad no esperaba mucho de este primer debate. La monotonía del discurso bonachón de Zapatero y la cansina repetición de mantras crispadores de Rajoy no me hacían este debate cuadriculado debate (¿se podía pactar algún detalle más?) nada apetecible. Pero me fuí a la cama con la tranquilidad de que la derecha está algo más lejos del poder que unos pocos días antes.
Por mucho que las encuestas sobre el ganador del debate arrojen unos resultados ajustados, creo que Zapatero superó a Rajoy en todos los aspectos: fondo y forma del mensaje que quería transmitir, telegenia, actitud... Mientras que Rajoy, tradicionalmente considerado como un gran orador, se perdía entre sus papeles en busca de la frase que hiciera mella en el candidato socialista, Zapatero desgranó a la perfección los logros de su Gobierno.
Lejos de dejarse llevar por los temas que Rajoy quería poner en liza (terrorismo, inmigración, vivienda), el presidente del Gobierno realzó aquellos aspectos más positivos de su mandato, las políticas sociales, y lo hizo con las cifras en la mano (¿Rajoy no sabía dónde estaba situada la cámara para enseñar sus gráficos?). No obstante, no rehuyó el contacto y entró a valorar la fallida negociación con ETA sin que por ello Rajoy lo arrinconará en ningún momento (¿dónde están las pruebas de los pactos políticos contraídos con ETA?).
Algunos se quedarán con el ataque a lo Jiménez Losantos de Rajoy en relación a las víctimas del terrorismo, otros con el bonobús, otros con la lacrimógena historia de la niña de Rajoy y algunos con el Buenas noches y buena suerte con el que concluyó Zapatero su intervención, pero a mí lo que de verdad me importa es que el PP no avanzó ni un solo paso hacia la Moncloa. Eso sí, después de la cera del primer debate, espero un segundo cara a cara de propuestas. ¿Será esto posible?

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Un viaje a las antípodas

Se acercan las elecciones y los partidos están a la caza de votos. Y como ocurre en las grandes ligas de fútbol, el éxito está en las victorias fuera de casa. Los fieles votantes de uno u otro signo (izquierda/derecha, progresistas/conservadores o como quieran llamarlo...) ya han sido fidelizados durante los primeros 3 años y medio de legislatura por lo que tienen su voto decidido sin necesidad de promesas de última hora. Sin embargo, en ese ambiguo espacio conocido como "el centro político", los votos se deciden como en una subasta: al mejor postor.
Sólo en esos términos entenderé que Rajoy esté en contra del canon digital o que Zapatero quiera pasar de puntillas por el tema del aborto. En ambos casos están traicionando sus ideas, ya que recordemos que el PP miró para otro lado cuando se instauró el canon en 2003 y el PSOE incluyó en su programa electoral de 2004 la instauración de una ley de plazos para el aborto libre.
Pero ahora no se trata de ideas sino de votos. Y si esos votos provienen de electores cansados del partido opositor, pues mucho mejor. Uno que ganamos nosotros más uno que le quitamos al adversario son dos votos ganados mientras que un voto ganado a la abstención es simplemente un voto. Así que en eso estamos: viajando a las antípodas ideológicas en busca de rédito político. ¿Moralmente reprochable? Sí ... ¿pero quién dijo que la política tenía algo que ver con la moral?

Imagen | Tomada de El Rincón de Martuka

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Las propuestas en tiempos de elecciones



Me disponía a escribir algo sobre las, según algunos, propuestas electoralistas del Gobierno cuando he visto el editorial de Gabilondo del pasado miércoles. Se puede decir más alto pero no más claro. En estos bajos momentos para el Grupo Prisa hay que reconocer que Iñaki (ya es como de la familia) es el adalid del libre pensamiento, dicho con el tono más progresista posible. Dicho esto, aunque es difícil completar sus palabras, intentaré dar alguna opinión al respecto.
Evidentemente las medidas son electoralistas pero... ¿las elecciones democráticas no tratan de eso? Unos proponen unas cosas y otros otras y al final el ciudadano elige a quien representa mejor sus aspiraciones.
Pero algunos dirán: está muy bien proponer pero luego hay que cumplir. Y yo les diré tenéis razón. Pero al margen de que las cuentas salen, frente a las propuestas cumplidas por el actual Gobierno (retirada de tropas de Irak, matrimonio homosexual, aumento del dinero destinado a becas, etc.) me aparecen las propuestas incumplidas por gobiernos del PP. Y como muestra un botón: el Gobierno del PP valenciano asegura que destina el 0,7 % de sus presupuestos a la cooperación internacional cuando en realidad ha reubicado gran parte de esa dotación para otros fines y ni siquiera alcanza el 0,25 %. Y si no te lo crees, mira.

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Hemos perdido todos


Tras la digestión de los resultados electorales de ayer, me queda la impresión de que hemos perdido todos. ¿Por qué?
  1. Porque sigue existiendo un voto borreguil con el que se apuesta por el "dejemos las cosas como están" y por el que Comunidades Autónomas como Castilla y León (PP) o Castilla-La Mancha (PSOE) seguirán manteniendo gobiernos que llevan 20 años en el poder. El cambio es progreso aunque muchos no quieran aceptarlo.
  2. Porque las minorías siguen siendo menospreciadas por esta ley electoral que sólo otorga representación a aquellos grupos con más de un 5 % de los votos. Por esta razón, por ejemplo, Alicante tendrá que ser regido únicamente por los dos partidos mayoritarios cuando el 13 % del electorado ha elegido diferentes opciones políticas.
  3. Porque la corrupción no se ve castigada a tenor de los resultados en lugares como Castellón, Andratx, Torrevieja o Ibiza. Parece ser que hasta que no vengan los ediles a robarnos a nuestras propias casas no reaccionaremos.
  4. Porque la participación ha sido baja en el conjunto del país (63,78 %) cuando no ha sido muy baja: sólo el 53,80 % de los catalanes han ido a votar. Parece que la crispación creada por la problemática irreal del Estatuto ha hecho mella en el ánimo de los catalanes.
  5. Porque ANV ha conseguido proporcionalmente los mismos votos que conseguían sus predecesores abertzales. Con lo que el problema sigue encima de la mesa y con los interlocutores de la banda encumbrados como mártires de la democracia.
  6. Porque pase lo que pase, los partidos seguirán diciendo que han ganado.
Fotografía | Rafael Simancas en la comparecencia ante los medios tras conocer los datos definitivos en la Comunidad de Madrid