El show de Sarko

Mientras que hay países en donde hacer política te puede costar la vida (Benazir Bhutto acaba de ser asesinada), en otros la política se utiliza como excusa para el autobombo.
De hecho, yo no diría que Nicolas Sarkozy es un político, sino que lo catalogaría mejor en el grupo de los showmen. Quizá por no ser especialmente gracioso no optó por los monólogos televisivos como medio para desarollar sus "cualidades" y se decantó por la proyección internacional que le proporcionaría la política.
Podría rescatar enfermeras o azafatas en lejanos países del Tercer Mundo y que pareciese una obra humanitaria. Podría codearse con el empresariado francés y que su relación pareciese ser fruto de una larga y duradera amistad. Podría retocar su imagen sin necesidad de pasar por el siempre incómodo quirófano. Podría pasar de dolido y abandonado marido a conquistador de modelos en el corto plazo de meses. Y todo ello por el bien de su país. ¡Ja!

1 comentarios:

Blanca Vázquez dijo...

Es muy fácil de resumir esto, los franceses se merecen lo que han votado. Sin más.
Igual que los americanos se merecen el suyo y supongo que nosotros el nuestro.

Un beso y Feliz año 2008.
Gracias por tus solidarias proposiciones.