Esto es desarrollo

En la localidad de San Pedro del Valle (Salamanca), donde residen 140 habitantes, se instaló la planta solar más grande del mundo hasta el año pasado. Gracias a que las empresas responsables del proyecto (Avanzalia y Kiocera) cedieron 700 de los 70.000 paneles solares al ayuntamiento de esta localidad, el presupuesto del consistorio aumentó en unos 70.000 euros lo que supone un incremento del 50 % en los ingresos de la localidad.
El alcalde ha decidido invertir esos ingresos en el desarrollo de la localidad de manera que se atraiga a nuevos vecinos hacia el pueblo. Para ello tiene planes tan ambiciosos como la recalificación de 10.000 metros cuadrados de suelo municipal para la construcción de viviendas sociales, la oferta de becas de transporte para acudir a la Universidad de Salamanca desde el pueblo o la instalación de una red Wi-Fi que permita a todos los habitantes conectarse a Internet de manera gratuita. ¡Y todo esto evitando la emisión anual equivalente a 3.600 toneladas de petróleo!
Este es un gran ejemplo de que la generación distribuida de la electricidad constituye no sólo un beneficio medioambiental sino que promueve el desarrollo de las comunidades locales. Ya sabéis: pensar globalmente, actuando localmente. Este es el futuro, un futuro esperanzador para una tierra tan soleada como la Península Ibérica. A ver si sabemos aprovechar esta oportunidad.

Información | Suplemento mensual Tierra del diario El País (por cierto, un suplemento de lo más recomendable).

1 comentarios:

Command dijo...

Sí, hay desarrollo, pero ojo con él que a veces puede matar "la gallina de los huevos de oro".
Lo digo porque nos han vendido ejemplos de desarrollo, como el hecho a base de urbanizaciones, que al final lo que hacen es eliminar los valores naturales y culturales de la zona y acaban destrozándola. No digo que los huertos solares sean iguales, pero "ojo cuidao"...
De todas formas, en este caso de un pueblo de 140 habitantes y que no me extrañaría estuviese condenado a desaparecer, lo primero es sobrevivir, que puede que consigan con esto, pero ahora les convendría albergar un poco más de población para tener, quizás, más "esperanzas".
Donde quiero ir a parar es que, a pesar de esas loables iniciativas para el transporte, viviendas sociales, etc. los pueblos tienen muchos otros inconvenientes (y ventajas también, claro) que hacen difícil la vida allí, y lo digo con conocimiento de causa, ya sabes.
En Sella hace pocos años se instalaron dos parejas jóvenes con niños. Un éxito. Todos contentos... De aquí a unos meses lo más problable es que ya se hayan marchado. Pero bueno, no por ello abandonaremos; o a lo mejor es que nos gusta que nos llamen "jipis"...
;)